Las chicas del radio

Epílogo

«Las mujeres nunca hablaron a sus familias del increíble legado que habían dejado al mundo. Y las chicas del radio no solo hicieron posible que se estableciera un estándar de seguridad, no solo ofrecieron una contribución incalculable a la ciencia: también dejaron su impronta en la legislación…»

Gracias a lo que las mujeres habían conseguido fue posible abordar nuevas modificaciones para proteger a todos los empleador. El caso de las pintoras de esferas culminó en la apertura de una Administración de Seguridad y Salud Laboral, que funciona en todo el territorio estadounidense para garantizar unas condiciones de trabajo seguras para el empleado. Las empresas están obligadas a informar a sus trabajadores cuando manipulan productos químicos peligrosos. Hoy en día a ningún trabajador se le dice que una sustancia corrosiva le pondrá las mejillas sonrosadas. Se han implementado procedimientos para manipular los materiales sin correr riesgos, y se han hecho avances en la formación y la protección de los trabajadores, que tienen además el derecho, protegido por la ley, de conocer los resultados de las pruebas médicas que se les hacen.

Posfacio

«Las normas de seguridad solo te protegen si la compañía para la que trabajas las aplica».

Moore, Kate (2018). Las chicas del radio (Trad. A. Pérez de Villar). Madrid, España: Capitán Swing.

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